Cristina Tierno: "La marca nos permite diferenciarnos y su registro es el único respaldo frente a plagios"

En el espacio de "Vino, Cultura y Gastronomía", el programa de la D.O. Uclés para Radio Tarancón Cadena Ser, hablamos de la importancia del registro de la marca a la hora de lanzar un producto o servicio.

Directora gerente de Efecto Directo, agencia especializada en bebidas, gastronomía y productos premium / Cristina Tierno

 

En el espacio de "Vino, Cultura y Gastronomía", el programa de la D.O. Uclés para Radio Tarancón Cadena Ser, hablamos de la importancia del registro de la marca a la hora de lanzar un producto o servicio. Para ello, hemos hablado con Cristina Tierno, directora gerente de Efecto Directo, agencia de marketing y comunicación de bebidas, (marketing del vino y espirituosos), productos premium y gastronomía.

 

¿Qué es una marca?

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo define que "una Marca es un título que concede el derecho exclusivo a la utilización de un signo para la identificación de un producto o un servicio en el mercado. Pueden ser Marcas las palabras o combinaciones de palabras, imágenes, figuras, símbolos, gráficos, letras, cifras, formas tridimensionales (envoltorios, envases, formas del producto o su representación)".

Tal y como asegura Cristina Tierno, "las marcas ayudan a diferenciarnos frente a la competencia, y lo que salvaguarda nuestra marca de posibles plagios es registrarla en el  registro de Patentes y Marcas", el cuál da a la empresa el derecho a impedir que terceros comercialicen productos idénticos o parecidos utilizando la misma marca o similar que pueda llegar a crear confusión en los clientes.

Así, tal y como apunta Tierno "la gente copia marcas exitosas y si alguien quiere beneficiarse de nuestro trabajo tenemos que poder salvaguardar nuestra marca", y así poder pedir responsabilidades.

La directora de Efecto Directo asegura que el precio del registro de la marca suele oscilar los 180 euros y puede renovarse de manera anual, cada 3 o cada 5 años. Asimismo, señala la importancia de registrar cada marca en su clasificación adecuada teniendo en cuenta el producto o servicio que se ofrece. Por ejemplo, en la Clasificación de Niza, una clasificación internacional de productos y servicios que se aplica al registro de marcas, el registro del vino se englobaría en la clase 33 , que es en la que se contemplan las bebidas alcohólicas.

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